Ravioli spinaci e ricotta, con crema de nueces al aroma de trufa blanca y crujiente de jamón
Publicado Hace 7 meses
Categoria Pastas.
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>>> Para dos personas (o similares):
Ravioli - 1 paquete
Nueces peladas – 2/3 puñados
Vino blanco – medio vaso
Mantequilla
Sal
Crema de leche
Aceite de trufa blanca – 1 cucharada
Jamón serrano – 2 lonchas
Parmesano – según criterio del cocinero o, mejor, de cada comensal.
>>> Para la crema:
Pelar y picar las nueces en un mortero, hasta convertirlas en granitos finos. Conviene picar directamente las nueces para que no pierdan sus aceites y sus principios, tanto nutricionales, como de sabor.
Poner un dado de mantequilla a calentar en una sartén a fuego lento. Insisto, a fuego lento. No tengan prisa!!
Cuando la mantequilla se haya fundido, echar los granos de nuez y echar, encima, otro dado de mantequilla.
Ir mezclándolo y echando, poco a poco, vino blanco.
Cuando las nueces se han convertido en una masa dorada, dejar reposar, mientras, en otro cazo, echamos un poco de mantequilla y la crema de leche y cocemos a fuego lento.
Mientras cuece, vamos echando un poco de vino blanco.
En cuanto la crema empiece a espesarse, juntamos la pasta de nueces y vamos mezclando y alargando la crema con vino o con más crema de leche, en función del espesor deseado.
Echar sal. Esto es muy importante, puesto que la nuez desala y nos arriesgamos a que, en última instancia, el plato quede insípido!
Echar parmesano. También podemos echarle poco de pimienta, para realzar el gusto. Uds. mismas/os.
Dejar reposar
>>> Para el crujiente
Echar en una sartén a medio calentar las lonchas de jamón, que no sean excesivamente espesas, pero tampoco finas como un corte italiano.
Según se calienten, echar el whisky encima. Aquí conviene ir controlando el fuego.
Dejar evaporar y seguir cociendo hasta que el jamón quede tostadito.
Dejar reposar en un sitio caliente. Si no, antes de servir deberemos hornearlas un poco.
>>> Para la pasta
Esta receta va bien con diferentes tipos de pasta, como los gnocchi u otras pastas rellenas. Pero lo ideal es que haya presencia de un poco de verdura en el relleno de la pasta para acabar de equilibrar un plato basado en los carbohidratos.
Sobre todo, intenten no ir al ahorro y comprar pasta italiana. Si es fresca, mejor. Si no, eviten marcas blancas o marcas españolas como Gallo u otros oprobrios.
Sea como sea:
Salar el agua hasta ebullición
Echar la pasta. Y vigilar que no se pase, que esté debidamente al dente.
Escurrir cuando esté lista.
>>> Y, por fin, el ensamblaje
En la misma olla donde se ha hervido la pasta, echar un dado de mantequilla y calentarlo a fuego muy lento
Echar encima la pasta y la crema, y mezclar. La idea aquí es que pasta y crema se amalgamen perfectamente.
Corregir con más crema de leche o más parmesano (y pimienta, aunque no se pasen con ésta).
Una vez esté como a Uds. les gusta, sacar la olla del fuego.
Echar el aceite de trufa blanca y mezclar hasta que se note el ligero aroma del mismo.
Echar el contenido en cada plato y depositar, encima de todo y en la posición que les de más risa, los crujientes de jamón que, recuerden, tienen que estar bien calentitos.
Bon profit!
Se recomienda acompañar con un vino tinto no especialmente fuerte. Un Montsant con su mezcla de garnacha, cabernet y syrah, por ejemplo, puede servir. Eviten, eso sí, vinos de fondo excesivamente ácido y vinos de base exageradamente leñosa.










Perdón, en el listado de ingredientes he olvidado medio vaso de chupito de whisky, para tratar el jamón mientras se hace el plato.
Pues eso.